El ahorro energético carece de ambición y continuidad

CCOO considera que las medidas de ahorro energético propuestas por el Ejecutivo carecen de ambición y continuidad



Hace mucho tiempo que el Gobierno se comprometió a aprobar determinadas leyes sectoriales que incidían directamente en el ahorro de energía, pero la legislatura está a punto de acabar y no se han atrevido a hacerlo, es más, han desoído las propuestas de ley presentadas por CCOO y organizaciones ecologistas sobre movilidad sostenible (2007), ahorro y eficiencia energética (2008), y fiscalidad ambiental (2009).


Para CCOO todas las medidas de ahorro y eficiencia energética propuestas por el Gobierno son sensatas y adecuadas, pero en general carentes de ambición, profundidad y continuidad. Se ha dejado de lado y se ha perdido un tiempo precioso para crear un marco normativo favorable para el ahorro de la energía en todos los sectores.

CCOO hace un repaso por las políticas de ahorro y eficiencia energética realizadas y considera que en el caso de la medida estrella, como la Estrategia Española de Eficiencia Energética de 2004 y sus sucesivos planes de acción, 2008-2012, los fondos públicos de poco más de 400 millones de euros han sido escasos, su ejecución ha sido generalmente lenta por parte de las CCAA, y a fecha de hoy no existen ni indicadores ni resultados claros sobre su eficacia.


En el marco de estos planes o al margen de ellos, se han desarrollado también diversos programas sectoriales o parciales con distinta repercusión: El Plan para el ahorro en los Edificios de la Administración del Estado (2007) se implementa, por ejemplo, con notable relajación, y en el terreno de la edificación, se han aprobado normas como el código Técnico de la Edificación (2006), el Reglamento de Instalaciones Térmicas (2007) o el procedimiento para la certificación energética (2007), que mejoran la eficiencia energética, pero los programas de ayuda para actuar respecto de los edificios y viviendas existentes CCOO considera que no son suficientemente audaces.

En cuanto a la industria, mecanismos como las autorizaciones ambientales integradas AAI, o los planes nacionales de asignación para el comercio de derechos de emisión, podrían, a juicio de CCOO, haber contribuido a mejorar la eficiencia energética industrial, pero está por ver que eso haya sido así de manera sustancial. En el Transporte, las políticas han sido escasas. La modificación del impuesto de matriculación según las emisiones de CO2 (2007)y algunas medidas de de movilidad sostenible de carácter mas bien municipal. Mucha estrategia y mucha literatura, pero pocas medidas contundentes y eficaces en un sector que consume el 40% de la energía. Y lo mismo ocurre con los planes complementarios: el de Intensificación del Ahorro y la Eficiencia Energética del Ministerio de Industria (marzo de 2011), comprende veinte medidas específicas de las que la mayoría ya estaban enunciadas en otros planes, y el de Ahorro en el Transporte y la Vivienda, que aprobó el Ministro de Fomento (abril de 2011).



Salud laboral y medio ambiente


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